Toda buena iniciativa empieza con una conversación que ayuda a mirar una necesidad desde varios ángulos. La reunión permite poner sobre la mesa preguntas, capacidades y personas dispuestas a colaborar.
El proyecto toma forma cuando el equipo acuerda un propósito, una siguiente acción y una manera sencilla de revisar lo aprendido. Esta pieza es un ejemplo de cómo una publicación puede contar ese recorrido sin perder la voz de quienes participaron.




